IBERUS
29 de mayo de 2026
Consejería de Movilidad y Transformación Digital
La iniciativa, abierta hasta el próximo 24 de junio, recabará aportaciones de administraciones públicas, gestores del agua, empresas tecnológicas y centros de investigación para diseñar un futuro plan europeo de digitalización del sector.
La Comisión Europea ha puesto en marcha una convocatoria de aportaciones para elaborar un Plan de Acción de la Unión Europea sobre la digitalización del sector del agua, una iniciativa que contempla el despliegue generalizado de contadores inteligentes y otras tecnologías digitales orientadas a mejorar la gestión de los recursos hídricos. El proceso de consulta permanecerá abierto hasta el 24 de junio.
La propuesta se enmarca en la Estrategia Europea de Resiliencia Hídrica y tiene como objetivo avanzar hacia una gestión más eficiente, sostenible y basada en datos del ciclo integral del agua. Entre las prioridades del futuro plan figura la incorporación de soluciones digitales como sensores conectados, sistemas de monitorización en tiempo real, inteligencia artificial y herramientas de detección de fugas.
La Comisión Europea destaca que la implantación de contadores inteligentes puede contribuir significativamente a reducir el consumo de agua, al facilitar un mejor control de los usos y una detección más rápida de incidencias en las redes. Asimismo, la digitalización de las infraestructuras permitirá optimizar la operación de los sistemas de abastecimiento y saneamiento, reforzando su resiliencia y eficiencia.
La convocatoria está dirigida a administraciones públicas, organismos gestores de cuencas, operadores y empresas del sector del agua, entidades de sectores con un elevado consumo hídrico, proveedores de soluciones tecnológicas, universidades y centros de investigación. A través de sus aportaciones, la Comisión pretende recopilar experiencias, buenas prácticas y propuestas que contribuyan a definir las futuras medidas de digitalización a escala europea.
Además de identificar oportunidades tecnológicas, la consulta también busca conocer los principales retos para la implantación de estas soluciones, incluyendo barreras regulatorias y dificultades para su adopción y escalado en los distintos Estados miembros.